La organización del Gran Hermano británico ha expulsado a una de sus concursantes por insultos a una compañera, a la que llamó ‘negra’. La decisión ha sido tomada rápidamente, y el hecho que motivó la expulsión no ha sido emitido. Con esta decisión, la organización parece tratar de curarse en salud después de que una situación similar supusiese fuertes críticas y una sanción que obligaba a la cadena a emitir una disculpa pública. Parece que la expulsada, Emily Parr, acepta las razones que se le han dado. Y es que, en cualquier caso, esta concursante parecía tener todas las papeletas para ser expulsada de forma “natural” en la siguiente ronda, para la que estaba nominada.
Es un gran acierto la premura de los responsables. Sin embargo, si realmente deseasen que este programa no estuviese plagados de hechos como este, racismo, peleas, insultos, etc., lo primero que tendrían que hacer era elegir concursantes con un perfil que se apartase de lo habitual: gente con poco que perder y que la única razón por la que han sido elegidos es ser precisamente, conflictivos.
Fuente: elmundo.es










